Le presentamos un edificio que anteriormente funcionaba como hotel rural con restaurante, ubicado en una zona de montaña con vistas despejadas y entornos verdes, ideal para inversores que buscan un activo con gran potencial de explotación turística o proyectos alternativos.
El inmueble se desarrolla en tres plantas y dispone de múltiples terrazas, más de 20 habitaciones, cocina industrial y salones preparados para celebraciones de alto nivel, incluyendo bodas, bautizos y otros eventos. Se encuentra sobre un terreno de casi 8.000 m², con piscina, jardines y una zona de aparcamiento con capacidad para 60 vehículos, lo que abre la posibilidad de mantenerlo como hotel rural o adaptarlo a otros usos como geriátrico, centro educativo o granja escuela, aprovechando la amplitud de sus instalaciones.
Aunque el edificio lleva cerrado más de cinco años, se encuentra en muy buen estado, lo que requiere únicamente una inversión moderada para su puesta en marcha. La visita al inmueble requiere aviso previo de dos a tres días, dada la gestión necesaria para su acceso.